lunes, 19 de agosto de 2013

¡Yo quiero esa fe!

¡Yo quiero esa fe!
Marcos 5: 25 – 34
“Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,  y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.  Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.  Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.”


Lo que maravilla de esta historia es la fe de esta mujer. Es esa fe del tamaño de una semilla de mostaza, capaz de producir milagros, capaz de hacer posible lo imposible. Es una fe que ridiculiza las leyes físicas y deja atónitos a los médicos; la fe que siendo pronunciada deja de ser un anhelo para convertirse en una realidad.

¡Yo quiero esa fe! Y no la tibia, la que sólo me alcanza los domingos y es compatible con la razón. No la fe tan pequeña que deja lugar a la desesperación, la preocupación y la ansiedad frente a las circunstancias que me rodean. O la cómoda, que no quiere ser desafiada con dificultades.

Pero la fe de esta mujer ha sido forjada lenta y trabajosamente a través de barreras en su vida: sufrió durante 12 largos años un “azote”, un flujo de sangre que debe haberle sacado sus fuerzas, sus ganas de vivir. Habrá experimentado la desesperanza de haber pasado de médico en médico sin un resultado que la saque de esa agonía y el desaliento que conlleva el ver que cada vez estaba peor a pesar de los esfuerzos y los tratamientos; y el encontrarse empobrecida por los gastos que esto representaba.

Éstas y seguramente algunas barreras más son las que sorteó esta mujer cuando aseguró: “si tan sólo tocase su manto…”
¿Cuáles son las barreras que hay en mi vida? ¿Cuál es el tope que pongo a mi fe?

Ella se levantó en su agonía y declaró su fe. Se abrió lugar entre la multitud, quizás se arrastró y nada le importó. Superó las barreras… se esforzó.

Pensamos que la fe milagrosa, de esa que nos habla la Palabra descenderá sobre nosotros de manera mágica y no nos esforzamos en alanzarla. Esperamos pasivamente sin alimentarnos, sin superar las barreras en nuestra vida. Reclamamos promesas sin escuchar lo que nos toca de nuestra parte.

Pero el Señor nos dice y nos repite:
Esfuérzate y sé valiente (…) Solamente esfuérzate y sé muy valiente. (…) Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” (Josué 1: 6 -9)

¿Me cuesta leer la Palabra?: ESFUÉRZATE.

¿Me cuesta separar un tiempo de oración? ESFUÉRZATE.

¿No puedo salir del desaliento? ESFUÉRZATE.

¿No logro testificar, no me animo a hablar en mi familia, con mis amigos, en mi trabajo? ESFUÉRZATE.

¿No quiero comprometerme en un ministerio? ESFUÉRZATE.

Esfuérzate si quieres ver lo sobrenatural, si quieres maravillarte de la grandeza y el poder de Dios. Esfuérzate!

lunes, 5 de agosto de 2013

«¡No hay ni habrá nada ajeno aparte de lo que es!»

Las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad,
se hacen claramente visibles desde la creación del mundo,
siendo entendidas por medio de las cosas hechas,
de modo que no tienen excusa.

Romanos 1:20.
 



¡No hay ni habrá nada ajeno aparte de lo que es!»



        Esta exclamación se halla en uno de los textos más antiguos, el poema del filósofo Parménides, quien vivió en el siglo sexto antes de nuestra era. Traduce el hecho innegable de que el mundo existe.

       Más recientemente, el astrofísico Hubert Reeves escribió: «Leibniz hizo esta pregunta hace más de dos siglos: ¿Por qué hay algo más bien que nada? Hoy en día no se ha avanzado más. Ese científico es como cada uno de nosotros. Confrontado a esta pregunta no sabe nada, no tiene ni siquiera la primera palabra de la respuesta».

       Este tipo de preguntas están ahí continuamente. Atraviesan los siglos y las culturas. Nacen en el niño y continúan en el anciano, en el ocaso de su vida. Son propias del ser humano. Es el sobrecogimiento, la perplejidad ante la existencia. Maravillarse es lógicamente preguntarse, es incluso un tanto decir «gracias». Contemplamos una realidad que nos sobrepasa; está ahí y nos infunde respeto.

       ¡Hay algo, y hay seres que son conscientes de ello! Por lo tanto, ¡hay «Alguien», desde siempre! Es maravilloso, sorprendente y verdadero. Tomar conciencia de esto es la base de todo. No rehusemos examinar las preguntas que surgen. Aún hoy Dios nos habla por medio de la Biblia. A través de ella nos da la respuesta a nuestras preguntas más profundas; sacia nuestra sed y nos da la paz y el gozo.

miércoles, 31 de julio de 2013

¿Morir o Vivir?

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida;
el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.

Juan 11:25.






        El Profesor A. Lamorte escribió: «Ante el siniestro e ineluctable epílogo de esta vida terrenal, la rebelión llega al corazón de los más incrédulos. El hombre siente que no fue creado para morir, que la muerte es un contrasentido. Su inteligencia y su corazón claman no sólo por una supervivencia, sino por una vida mejor que la que se vive aquí en la tierra. Sin embargo, ¿dónde hallar la certeza y las condiciones de esa vida que triunfa para siempre sobre el sufrimiento y la muerte?

       Ningún filósofo, ni en la antigüedad ni en los tiempos modernos, ningún moralista ni ningún fundador de religión pudo dar una respuesta. Todos nos abandonan a esta sombría perspectiva: «Después de la muerte se acaba todo». Pero si nuestro organismo físico-químico tiene que acabar su carrera en el polvo de la tierra, tenemos un alma que siempre lleva el recuerdo de su origen divino. Y esta alma tiene sed de una vida eterna. ¿Quién mitigará esta sed? Sólo Cristo puede hacerlo y mostrarnos el camino de la vida eterna. La tumba donde fue puesto su cuerpo estaba vacía la mañana de Pascua, porque resucitó.

       Confucio murió, Buda murió y Mahoma murió… Sólo Cristo venció a la muerte. Su resurrección es la prueba de la vida eterna para todos los que creen en él, los que acepten ser purificados de sus pecados por medio de la sangre de Jesucristo. Para los demás está reservado el juicio. ¡Cuán necesario es ponernos lo antes posible del lado de Cristo, para compartir un día su gloriosa resurrección!».
 

miércoles, 10 de julio de 2013

Las Seguridades de la Biblia

La palabra de Dios es viva y eficaz
y más cortante que toda espada de dos filos;
y penetra hasta partir el alma y el espíritu,
las coyunturas y los tuétanos,
y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Hebreos 4:12.

Lámpara es a mis pies tu palabra,
y lumbrera a mi camino.

Salmo 119:105.

 
    Muchas personas piensan que la Biblia es un libro complicado, desfasado o incomprensible. Quizás apenas le han echado una ojeada. Tal vez esas personas asocian este Libro a quienes se dicen ser cristianos mientras no ponen en práctica las enseñanzas de la Palabra. Por ello miran la Biblia con recelo, desconfían de todo lo que lleva el nombre de cristiano.

       Sin embargo, la Biblia es el mensaje de un Dios que nos ama, un alimento maravilloso para el alma, un guía seguro e infalible para revelarnos a Dios a través de un hombre: Jesucristo. Desde la primera línea la Biblia anuncia a los hombres una gran y tranquilizadora noticia: No están solos en la inmensidad del Universo. Dios existe, es el autor de toda la creación y ama profundamente al ser humano, a pesar de sus desvíos.

       Frente a sí mismo y a sus problemas, el hombre mide su impotencia y la profundidad de su soledad. La vanidad de sus esfuerzos, la insuficiencia de su voluntad y la fragilidad de su condición se revelan cada día un poco más. Qué paz brinda al corazón saber que la Biblia dice: “El mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1ª Juan 2:17).

lunes, 8 de julio de 2013

PASADO PRESENTE Y FUTURO

Una cosa sé,
que habiendo yo sido ciego,
ahora veo.

Juan 9:25.

 
Una joven se ganaba la vida adivinando la buenaventura. Pero oyó el Evangelio y halló la paz al creer en el Señor Jesús y en la eficacia de su sacrificio. A partir de ese día aprovechó todas las ocasiones para dar testimonio de aquel que le había perdonado sus faltas.

       Poco tiempo después de su conversión, dos señoras, que ignoraban el cambio producido en su vida, vinieron a verla deseando que les predijese su futuro. La joven las invitó a sentarse y, apretando en sus manos su Nuevo Testamento, les explicó: «Ahora ya no utilizo las cartas para adivinar la buenaventura. Tengo este libro, y por medio de él, puedo decirles su pasado, su presente y su futuro.

1. En el pasado ustedes vivieron sin Dios y sin esperanza, como yo antes.
2. En el presente el Evangelio les ofrece la gracia; vayan al Salvador y hallarán el perdón de sus pecados.
3. En el futuro, si ustedes se arrepienten, gozarán de la felicidad eterna cerca de Jesús; si no lo hacen, pasarán la eternidad en la desesperación, lejos de Dios.

       Antes cobraba por decir mentiras, hoy les anuncio gratuitamente la salvación que encontré por mí misma mediante la Palabra de Dios, que es la verdad». “Cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera” (1ª Tesalonicenses 1:9-10).
 

miércoles, 3 de julio de 2013

INVERSIONES

(Vosotros decís:)
Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año,
y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana.
Porque ¿qué es vuestra vida?
Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo,
y luego se desvanece.

Santiago 4:13-14.


  Su sueño se había hecho realidad: había firmado un contrato que lo hacía propietario, durante 99 años, de las dos majestuosas torres del World Trade Center en Nueva York. Esa transacción marcaba el apogeo de la vida de este adinerado promotor. Seis semanas más tarde, el 11 de septiembre de 2001, el ataque terrorista redujo las prestigiosas torres a un puñado de chapas torcidas y escombros, sepultando a unas 3.000 personas.

       Sí, ante una tragedia de tal magnitud, ¿quién se atrevería a negar la precariedad de los planes que hacemos y la fragilidad de la vida de todo hombre? Para subrayar su brevedad, la Biblia emplea imágenes muy evocadoras: el vapor, la sombra, la flor del campo… El hombre también es comparado a un peregrino, a un extranjero en la tierra. Y si amontonar riquezas es el único objetivo de su vida, es comparado con un insensato (Lucas 12:16-21).

       No nos confundamos en el objetivo, sepamos invertir en los valores seguros. La vida terrenal es solamente la primera parte de la vida, pues la segunda parte tendrá lugar en la eternidad. Dios ofrece a todos la posibilidad de asegurarse un futuro que los colmará en el más allá. Ese futuro se decide en la tierra. No se necesita talento, riquezas ni suerte. Lo único necesario es echar mano del don gratuito de Dios.

No Te des por Vencido!!!


A principio de la temporada de baloncesto de 1989, Michigan se enfrentó a Wisconsin. Faltando segundos en el último cuarto de hora, Rumeal Robinson de Michigan se vio en la línea de penalidad.
Su equipo estaba rezagado por un punto y él sabía que si podía anotar ambos tiros libres, Michigan ganaría.
Tristemente, Rumeal falló ambos tiros.
Wisconsin perdió frente al preferido Michigan y Rumeal fue a su vestidor sintiéndose aplastado y avergonzado.
Sin embargo, su desánimo lo estimuló a tomar acción y motivó su determinación.
Decidió que al final de cada práctica por el resto de la temporada, tiraría cien tiros libres extras al canasto. ¡Y lo logró!
El momento llegó cuando Rumeal se puso en la línea de penalidad en otro juego, de nuevo con la oportunidad de hacer tiros libres al canasto. ¡En esta ocasión, solo quedaban tres segundos de tiempo, y el juego era de los finales de la NCAA!
¡Como un chasquido salió el primer lanzamiento!
Y como un chasquido el segundo. Esos dos puntos dieron a Michigan la victoria y el Campeonato Colegial Nacional de la temporada.
¿Has fracasado en algo? No te des por vencido. En vez de ello, intensifica tu esfuerzo. ¡El éxito es posible!
Proverbios 10:4
Pobre es el que trabaja con mano negligente, mas la mano de los diligentes enriquece.

lunes, 1 de julio de 2013

Yo estoy a la Puerta

Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista. Llegado el momento, se tiró el paño que velaba el cuadro.
Hubo un caluroso aplauso.
Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía.
Todos admiraban aquella preciosa obra de arte. Un observador muy curioso, encontró una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura.
Y fue a preguntar al artista:
_“¡Su puerta no tiene cerradura! ¿Cómo se hace para abrirla?“.
El pintor tomó su Biblia, buscó un versículo y le pidió al observador que lo leyera:
Apocalipsis 3, 20:
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo.”
_”Así es”, respondió el pintor. “Ésta es la puerta del corazón del hombre. Solo se abre por dentro.”
Abramos nuestro corazón al amor, a DIOS.
Cambiemos, aun estamos a tiempo.

viernes, 14 de junio de 2013

Corazon y de Padre Corazon de Hijo



devocional_padres¿Cuántos de nosotros hemos sentido el anhelo de ser padres? ¿Quienes hemos tenido esa chispa que brota en el corazón por el deseo de tener hijos al ver una familia caminando con sus niños?
Pero para poder tener un corazón de padre hay que tener primero un corazón de hijo.

En Proverbios 4:1, 3 dice: “Oíd, hijos, la enseñanza de un padre; estad atentos para adquirir entendimiento. Pues yo también fui hijo de mi padre.”
Para poder darles a nuestros hijos buenos consejos y enseñanzas, primero hay que aprender a recibirlas de nuestros padres.

Para poder dar amor a los hijos que anhelamos tener algún día, primero hay que aprender a recibir amor de nuestros padres y de los que nos rodean, aún cuando sea difícil y tengamos que abrir nuestro corazón.

Si como hijos escuchamos las palabras sabias de nuestros padres, nuestros hijos escucharán también las nuestras.

Si como hijos valoramos y disfrutamos el tiempo con nuestros padres, nuestros hjos también le darán valor al pasar tiempo con nosotros.

Si aprendemos a recibir reprensión y castigo de nuestros padres, nuestros hijos aprenderán a dar fruto de obediencia.

Si tenemos el corazón de un hijo, podremos dar el cuidado y la protección de un padre.

Si aprendemos a perdonar a nuestros padres, aprenderemos a perdonar a nuestros hijos y amarlos en todo tiempo.

Si hoy buscamos el calor y la armonia en nuestra familia, amigos, seres queridos, nuestros hijos buscaran el calor en nosotros como padres.

Si hoy le damos prioridad en nuestra vida a Dios como nuestro padre, nuestros hijos también tendrán a Dios como prioridad.

Si tu anhelo es tener hijos, confía en Dios, y Él hará, pero primero honra a tu padres con todo tu corazón. (266)


6 Respuestas a “Corazón de Padre y Corazón de Hijo”

jueves, 13 de junio de 2013

Amigo de Dios



devocional_amigodeDiosLa palabra de Dios nos muestra que Dios era amigo de Abraham. También nos muestra que Dios es nuestro amigo. Pero lo fascinante es que dice que Abraham era amigo de Dios. ¿Qué significa ser amigo? Ser amigo no sólo es una definición de varias palabras; ser amigo se demuestra por medio de las circunstancias. Ser amigo es de hechos, no de palabras.

El que Dios sea nuestro amigo significa que:
El es fiel, nunca nos abandona y está ahí cuando lo necesitamos. Nunca nos defrauda.
¿Pero nosotros le somos fieles a Él? La palabra de Dios dice; “…En lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré. Entra en el gozo de tu Señor…” ¿Le somos fieles solamente cuando tenemos problemas y enfermedades? ¿O también cuando nos va bien? La fidelidad, la gracia, el amor y la misericordia de Dios son infinitas.

Nunca dudes de su fidelidad. Él siempre va a estar contigo. Nunca te va a desamparar. “No temas, porque yo estoy contigo. No desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerza. Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.” Isaias 41:10
“…Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida…”.
Los amigos te pueden decepcionar. Los amigos te pueden dar la espalda cuando más los necesitas. Pero Jesucristo nunca te dará la espalda. Al contrario, Él está con los brazos abiertos diciéndote: “…Ven a mi, yo soy tu Salvador…”.

El que Dios sea nuestro amigo, también significa que Él nos dice cómo es, cómo piensa, nos describe su personalidad y su escencia. El nos platica, nos cuenta acerca de si mismo. Un amigo, un verdadero amigo siempre se va a abrir y te va a contar acerca de él. No un conocido, porque los conocidos solo te dicen lo superficial. Dios confía en ti, y por eso te revela por medio del Espíritu Santo acerca de Él. Podrás pasar toda tu vida y nunca llegarás a conocer completamente a Dios porque día a día aprendes nuevas cosas de Él que llenan tu vida. Un amigo confía en ti y te cuenta cosas suyas.

¿Pero le cuentas cosas tuyas a Dios? ¿Le platicas cómo eres, qué es lo que piensas, que sientes. ¿Le cuentas a Dios por lo que estás pasando? ¿Le dices de cómo te fue este día o cómo te fue durante la semana? ¿Estás siendo tú amigo de Dios? Él quiere y anhela que tú también confíes en Él y que seas amigo de Él así como lo fue Abraham.
Por medio de la oración le platicamos a Dios de nosotros.

En vez de usar un diario y escribir todo acerca de ti, ¿por qué mejor no se lo dices a Dios?
ÉL SÍ TE VA A ESCUCHAR. Un papel no. ¿Quiéres conocer a Dios? ¿Quiéres saber cómo es ese amigo Fiel y Verdadero que es Jesucristo? La biblia dice y te muestra al verdadero Dios.

Un amigo siempre te va a decir la verdad, aunque te duela.

La palabra de Dios es verdad. La palabra de Dios “…Es como espada de dos filos que penetra el alma y el espíritu…” Es la verdad que te dice por dónde vas y te muestra el verdadero camino. Jesucristo es el camino, la verdad, y la vida. Nadie llega a Dios sino por Él. Dios te dice la verdad. ¿Por qué no le dices tú también a Dios cuál es la verdad en tu vida? Por qué no le dices que la verdad es que lo necesitas, dile que verdaderamente por ti mismo y por tus propias fuerzas ya no puedes solo, que necesitas de Él, de su amor y su perdón. Dile que la verdad es que… Él es tu única esperanza.

Un amigo se puede pasar hasta la cocina y abre el refri. ¿Por qué no haces lo mismo?
Dios también tiene un refri, y bien grande !! =) para todos !!! Un refri lleno de bendiciones, de alimento para tu alma y espíritu. Pásate hasta la cocina !!! Ten confianza y toma de todo lo que Él quiere darte para suplir tus necesidades.

El que Dios sea tu amigo significa que: Él siempre te ayuda.
Cuando necesites, Él siempre va a estar ahí. Como dicen,
“Te tira una esquina”. Dios es más grande que los problemas. Aún en medio de la tormenta Él te sostiene. “Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza; nuestro pronto auxilio en la tribulación”. Él siempre te va a dar la mano. Si confías y permaneces en Él, Él concede las peticiones de tu corazón.

De que Dios te ayuda, no hay duda, porque Él es tu amigo.
¿Pero tú también pones de tu parte? El dice que la mies es mucha y que los obreros son pocos.. ¿Vas tu a la mies? Él quiere que tú compartas de su palabra con los demás. Que así como Él te ayuda en tus necesidades, tú ayudes a otros que también tienen necesidad de Jesucristo. Necesidad de oír de su amor; que necesitan de su perdón y salvación. Nos dice: “Por cuanto a uno de estos ayudaste, a mi también ayudaste”…

Él es nuestro amigo fiel. Busquemos también a Dios como nuestro mejor amigo y seamos amigos de Él en todo tiempo. (278)

martes, 30 de abril de 2013

Un libro peligroso


"La historia sin fin" (1984) cuenta la historia de un niño llamado Bastian, al comienzo de la película el huye de un grupo de matones de su colegio que lo persiguen por las calles de la ciudad, escapando entra en una librería donde se encuentra con un libro por demás extraño titulado precisamente "La historia sin fin". El dueño de la tienda advierte a Bastian acerca del peligro de leer ese libro...._¿Qué sabes tú de libros? le dice,¿Has leído alguna vez algo? lo mira con desdén.
_Claro que sí, He leído muchos libros....dice bastian frunciendo el entrecejo.
_Pero mientras los leías...¿Te convertías en el protagonista? Fuiste Robinson Crusoe naufragando en una isla desierta...o el capitán Nemo navegando las profundidades de los siete mares?
_Sí, pero al terminar siempre vuelvo a ser el mismo niño, puedo convertirme en quien yo quiera al leer, pero al fin y al cabo, al terminar  vuelvo a ser el mismo de siempre...sólo son libros...
_Precisamente, este es distinto a todos los demás, no es uno de tus aburridos libros, nunca debes leer este libro sin estar preparado porque una vez que te introduzcas en sus páginas nunca volverás a ser el mismo...
El bibliotecario se da la vuelta y Bastián toma el libro huyendo con él..cuando regrese ya no será la misma persona... 

La biblia es el libro viviente, nadie que se haya introducido en sus páginas con el verdadero deseo de oír su voz ha vuelto a cerrarlas siendo la misma persona, ella te hablará, te llamará, cautivará tus pensamientos, no importa quien seas a los ojos del mundo, no importa que te hayan hecho o que hayas hecho o cuan insignificante te sientas, importa lo que Dios quiera hablarte, lo que quiera hacer contigo, si decides abrir este libro ya nunca volverás a ser igual, como el joven Bastián se convirtió en el héroe de su historia, tu vida se convertirá en toda una aventura, ella te hará entrar en crisis, te hará crecer, te hará enfrentar tus miedos, pero sobre todo te llevará ante los pies de tu creador, el dueño de esa voz que te habla a través de este libro tan único, dale hoy una oportunidad de que tu vida sea transformada, atraviesa todo lo que te impedía creer,  hay algo grande para los que se acercan con fe, para los que creen que han sido destinados a algo más que vivir de regalo,  deja que la biblia te hable hoy lo que Dios quiera que oigas....


Hace mucho tiempo, en un barrio más de una provincia más, abrí las páginas de este libro y ya no volví a ser igual...La biblia es un libro peligroso, los desafíos más grandes te esperan en sus páginas pero también la más grande historia de amor...

 

Nuestra fe es una ofrenda que satisface a Dios

  Versículos de la Biblia Filipenses 2:17 Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra ...