domingo, 20 de diciembre de 2015

Yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Oseas 2:14.

Yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. Oseas 2:14.
Nuestro benigno Dios, viendo cuántos atractivos tiene para nosotros el pecado, ha querido, para llevarnos a Él, ejercer sobre nosotros el más poderoso atractivo de su amor. ¿No recordamos aún cómo nos atrajo el mejor amigo de nuestras almas para arrancarnos de los encantos del mundo? Esto mismo está dispuesto a hacer cuantas veces sea necesario para sacaros de las redes del pecado.
Dios promete, con el fin de ejercer una acción más eficaz con nosotros, llevarnos a un lugar apartado, que no es precisamente un paraíso, sino un desierto, porque allí nada habrá que pueda estorbar nuestra atención por las cosas de Dios. En el desierto de la aflicción, la presencia de Dios es nuestro mayor bien; allí juzgamos su compañía mucho más preciosa que la de nuestros amigos cuando estábamos sentados bajo nuestra vid y nuestra higuera. 
La soledad y la aflicción sirven para acercarnos a nuestro Padre mucho mejor que cualquier otro medio. Cuando de este modo somos apartados y llevados a Él, el Señor puede decirnos muchas cosas excelentes para nuestro consuelo. ¡Ojalá pudiéramos saber por experiencia cuán grande es el valor de esta promesa! Atraídos por su amor, separados por la prueba y consolados por el Espíritu de verdad, conoceremos al Señor y cantaremos con gozo sus alabanzas.
Hoy..Quiero ser atraído por él al Desierto para escuchar su voz allí.
Señor, Gracias por atraerme con tu amor y bondad y sostenerme con tu brazo fuerte. Amén.
Charles Spurgeon.
Libro De Cheques Del Banco De La Fe.
Job 36:16
Entonces, en verdad, El te atrajo de la boca de la angustia, a un lugar espacioso, sin limitaciones, en lugar de aquélla; y lo que se puso sobre tu mesa estaba lleno de grosura.
Ezequiel 20:33
`Vivo yo’–declara el Señor DIOS– `que con mano fuerte, con brazo extendido y con furor derramado yo seré rey sobre vosotros.
Ezequiel 20:35
y os llevaré al desierto de los pueblos y allí entraré en juicio con vosotros cara a cara.
Miqueas 4:10
Retuércete y gime, hija de Sion, como mujer de parto, porque ahora saldrás de la ciudad y habitarás en el campo, e irás hasta Babilonia. Allí serás rescatada, allí te redimirá el SEÑOR de la mano de tus enemigos.

miércoles, 8 de abril de 2015

¿TARDE PARA CAMBIAR?


Lectura: Juan 3:1-8, 13-16

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?. -Juan 3:4
Muchos idiomas tienen dichos sobre la dificultad de cambiar hábitos antiguos. En inglés: You can't teach an old dog new tricks [Perro viejo no aprende trucos nuevos]. En francés: Ce n'est pas a un vieux singe qu'on apprend a faire la grimace [Mono viejo no aprende a hacer muecas]. En español: Loro viejo no aprende a hablar. Cuando Jesús le dijo a Nicodemo que debía nacer de nuevo para poder ver el reino de Dios, él respondió: «¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?» (Juan 3:3-4). El profesor y escritor Merrill Tenney propone que Nicodemo quiso decir lo siguiente: «Reconozco que es necesario un nuevo nacimiento, pero soy demasiado viejo para cambiar. Ya tengo un estilo de vida. El nacimiento físico es imposible, y el renacimiento psicológico es aun menos probable.. Mi situación no tiene salida». La respuesta de Jesús incluyó estas palabras: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» (v. 16). Esta es la propuesta para una nueva vida y un nuevo comienzo para todos: jóvenes o viejos. Independientemente de tu edad o situación en la vida, con el poder de Dios, nunca es demasiado tarde para cambiar.
CAMBIAR ES POSIBLE PORQUE DIOS ES PODEROSO.

sábado, 21 de marzo de 2015

El Poder del Gozo y La Paz

El Poder del Gozo y La Paz

Si tienes un problema y el diablo no logra inquietarte por ello, significa que él no tiene poder sobre Ti. Tu poder está en mantenerte calmo, en paz, con una actitud de confianza. El poder del diablo reside en causarte enojo y temor, minando así tu fortaleza.
Cuando te encuentres en una situación problemática, permite que tu meta sea simplemente permanecer en calma. Cada vez que comienzas a sentirte molesto o frustrado, detente y pregúntate: “¿Qué está tratando de hacer el enemigo aquí?”
El Espíritu Santo se mueve en una atmósfera de gozo y paz. No trabaja en el alboroto. En tiempo de prueba, tu fortaleza se encuentra asumiendo tu posición en Cristo y entrando en el descanso de Dios. Todas estas palabras bíblicas —esperar, aquietarse, descansar, permanecer y en Cristo— expresan básicamente lo mismo: ¡No pierdas tu gozo y tu paz!
No estamos vencidos, sino que siempre seremos vencedores. Es probable que no superes cada obstáculo, pero puedes tener la certeza de que siempre triunfarás en Cristo. Si sabes enfrentar cada problema, obtendrás la victoria. Jesús esta siempre contigo en cada situación. Solo recuerda confiar en Él para que el gozo y la paz sean suficientes para hoy.
Si el enemigo logra dominarte a través de las circunstancias, controlará tu vida todo el tiempo. Elige caminar en tu autoridad, permanece siempre en paz.
Fuente: Joyce Meyer, Ama a Dios y Disfruta la Vida.
Y la semilla cuyo fruto es la justicia se siembra en paz por aquellos que hacen la paz.  —Santiago 3:18

jueves, 5 de febrero de 2015

Perseverar en la oración

~~~~~ Versículos de la Biblia ~~~~~

Colosenses 4:2-4  Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; orando también al mismo tiempo por nosotros, para que Dios nos abra puerta para la palabra, a fin de anunciar el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, para que lo manifieste como debo hablar.

1 Tesalonicenses 5:17  Orad sin cesar.

~~~~~ Palabras del ministerio ~~~~~

Esto significa que no sólo debemos orar con continuidad, sino que aun debemos luchar para tener esta continuidad. Casi todo lo que nos rodea obstaculiza nuestra oración. Por esa razón, si queremos orar, debemos ir en contra de la marea, en contra de la corriente de nuestro medio ambiente. Si dejamos de orar, nos arrastrará la corriente. Sólo la oración nos capacita para ir en contra de la corriente. Por consiguiente, debemos perseverar en la oración, debemos orar con persistencia.

Día tras día, tenemos que ejercitarnos para orar. Incluso deberíamos apartar ciertos momentos durante el día para orar. No debemos excusarnos diciendo que no tenemos la carga de orar. Ore aun cuando no sienta ninguna carga, o cuando aparentemente no tenga nada que decirle al Señor. Usted siempre tiene muchas cosas que contarles a los demás. ¿Por qué no va al Señor y le cuenta las mismas cosas que les contaría a ellos? Si no sabe qué decirle al Señor, puede orar así: “Señor, vengo a Ti, pero no sé qué decir, ni sé cómo orar. Señor, enséñame a orar y dime qué debo decir. Señor, ten misericordia de mí en este asunto”. Si usted ora de esta manera, se dará cuenta de que a menudo surgirá una oración genuina. De hecho, cuando usted cree que tiene la carga de orar, tal vez su oración no sea genuina. Pero si usted acude al Señor en oración, aun sin ninguna carga, y le dice que no tiene nada que decir, se sentirá refrescado en el Señor y capaz de orar genuinamente. Cuando abrimos nuestro ser al Señor y reconocemos que no sabemos qué decirle, respiramos un aire espiritual fresco, y somos preservados en la gracia del Señor.

Pablo nos alienta también a velar en oración. Debemos velar en contra del enemigo. No sabemos lo que pueda suceder en los minutos que siguen. Debemos velar porque la vida cristiana es una vida de luchas, una vida de guerra.

jueves, 29 de enero de 2015

Los Lentes del Alma

Paula, una joven de escasos 12 años, visitaba por primera vez al optómetra , el cual le diagnosticó miopía en ambos ojos.
– Sientes que no puedes ver bien de lejos, Paula. – dijo el doctor.
– Sí, se me dificulta mucho hacerlo.- afirmó Paula
– Te sientes muy mal por esto, verdad ?- dijo el doctor
– Sí, lo que más me afecta es que no puedo distinguir a cierta distancia el rostro de algunas personas, ni observar de lejos el amanecer, las cosas se me vuelven cada vez más borrosas, y todo a mi alrededor parece tan confuso – afirmó Paula, triste y preocupada por lo que le ocurría.
– Bueno, para esto hay solución, te formularé unos lentes de acuerdo a tu problema, para que los utilices permanentemente, y esto te ayudará a ver mejor.
Pasados unos días, Paula, volvió nuevamente donde el doctor para reclamar sus lentes nuevos, y al colocárselos miró sorprendida por la ventana de aquel consultorio.
– Oh, qué maravilloso!, por fin puedo ver !
El doctor orgulloso por la labor cumplida, le pregunto:
– Qué observas Paula ?
– Veo todas las cosas como son realmente, puedo distinguir el rostro de las personas, veo los bellos colores de las flores, puedo leer a largas distancias, pero lo que más me gusta es que puedo ver más claro mi horizonte y ya no es confuso como antes.
Así como Paula habemos muchos que tenemos enfermos los ojos del alma, del corazón, tal vez con el mismo diagnostico de la “miopía espiritual”, la cual nos ciega, y no nos permite ver mas allá de nuestros problemas y dificultades.
Por eso, el mejor médico del alma es Dios, que con su amor y su paciencia, nos da la bendición de su espíritu y una nueva forma de ver las cosas.
Si tu horizonte lo ves opaco por las desesperanzas ocurridas, si las personas te defraudan porque no puedes distinguir sus verdaderas intenciones, si pareciera que no vieras el peligro que hay a tu alrededor, si todo es tan confuso, si no miras el futuro con optimismo y tenacidad, si no sabes quién eres ó cuánto vales y por eso no distingues la luz que hay dentro de ti, por lo borroso que están tus ojos de llorar y de sufrir por los fracasos, entrega tu vida a Jesús , el mejor médico que puede darle “lentes a tu alma”
Autor : Julie Pauline Escorcia, Colombia
Apoc 3:18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

domingo, 18 de enero de 2015

Un Error Perfecto


Mi abuelo amaba la vida, especialmente cuando podía hacerle una broma a alguien.
 Hasta que un frío domingo en Chicago, mi abuelo pensó que Dios le había jugado una broma. Entonces no le causó mucha gracia. Él era carpintero. Ese día particularmente él había estado en la Iglesia haciendo unos baúles de madera para la ropa y otros artículos que enviarían a un orfelinato a China. Cuando regresaba a su casa, metió la mano al bolsillo de su camisa para sacar sus lentes, pero no estaban ahí. Él estaba seguro de haberlos puesto ahí esa mañana, así fue se regresó a la Iglesia. Los buscó, pero no los encontró.
Entonces se dio cuenta de que los lentes se habían caído del bolsillo de su camisa, sin él darse cuenta, mientras trabajaba en los baúles que ya había cerrado y empacado. ¡Sus nuevos lentes iban camino a China!.
La Gran Depresión estaba en su apogeo y mi abuelo tenía 6 hijos.
 Él había gastado 20 dólares en esos lentes. “No es justo” le dijo a Dios mientras manejaba frustrado de regreso a su casa. “Yo he hecho una obra buena donando mi tiempo y dinero y ahora esto”.
Varios meses después, el Director del orfelinato estaba de visita en Estados Unidos. Quería visitar todas las Iglesias que lo habían ayudado cuando estaba en China, así que llegó un domingo en la noche a la pequeña Iglesia a donde asistía mi abuelo en Chicago. Mi abuelo y su familia estaban sentados entre los fieles, como de costumbre.
El misionero empezó por agradecer a la gente por su bondad al apoyar al orfelinato con sus donaciones. “Pero más que nada”, dijo “Debo agradecerles por los lentes que mandaron. Verán, los comunistas habían entrado al orfelinato, destruyendo todo lo que teníamos, incluyendo mis lentes.
¡Estaba desesperado! Aún y cuando tuviera el dinero para comprar otros, no había donde. Además de no poder ver bien, todos los días tenía fuertes dolores de cabeza, así que mis compañeros y yo estuvimos pidiendo mucho a Dios por esto. Entonces llegaron sus donaciones.
Cuando mis compañeros sacaron todo, encontraron unos lentes encima de una de las cajas”. El misionero hizo una larga pausa, como permitiendo que todos digirieran sus palabras. Luego, aún maravillado, continuó: “Amigos, cuando me puse los lentes, eran como si los hubieran mandado hacer justo para mí!,
 ¡Quiero agradecerles por ser parte de esto!”.
Toda las personas escucharon, y estaban contentos por los lentes milagrosos. Pero el misionero debió haberse confundido de Iglesia, pensaron. No había ningunos lentes en la
 lista de productos que habían enviado a China.
Pero sentado atrás en silencio, con lágrimas en sus ojos, un carpintero ordinario se daba cuenta de que el Carpintero Maestro lo había utilizado de una manera extraordinaria.
Cheryl Walterman Stewart.
La obra de Dios no la hacen personas extraordinarias, sino personas ordinarias que están comprometidas con Él. Puede que digamos a Dios: «No soy nada, no tengo dones, muchas veces fracaso miserablemente. ¿En verdad quieres usarme?»
Cuando preguntamos: «¿Desea Dios usarme realmente?», la respuesta es clara. Dios escoge a «lo débil del mundo para avergonzar a lo fuerte» (1 Co. 1:27).
Dios ha estado usando personas ordinarias como tú y como yo durante miles de años. ¿Por qué habría de detenerse ahora?
SE BUSCAN: PERSONAS ORDINARIAS PARA HACER UNA OBRA
EXTRAORDINARIA.


viernes, 9 de mayo de 2014

Si no sabes hacia dónde vas, nunca sabrás cuando llegarás”

Éxito es una palabra que causa controversia en algunas personas, muchos lo anhelan y sin embargo se resisten a lograrlo porque piensan que no han nacido para ganar.  Se han vuelto conformistas y derrotistas con frases: “Nunca lo voy a lograr”, “Soy incapaz”, “Nadie me entiende”, “Quien se va a fijar en mi”, “No tengo dinero”, entre otras.
El éxito no es suerte o magia del destino. Dios lo diseñó a usted para que sea exitoso y por supuesto hay pasos que cumplir para que eso ocurra. Jesús fue exitoso en su ministerio y en su obra, el hecho más grande es que El resucitó, venció la muerte  y pide al Padre por nosotros para que nosotros tengamos éxito en la tierra.
Ahora no me confunda éxito con fama, dinero, poder, hay mucha gente que tiene eso pero no son felices. El éxito es más que eso, tiene que ver que al final de tu vida amaste a Dios, a tú conyugue, a tus hijos, dejaste un legado y disfrutaste la vida al máximo.  Una pregunta que le puede ayudar es: ¿Cómo seré recordado después que muera?
La gente exitosa es aquella que ha aprendido  a aplicar consistentemente las leyes de Dios en sus vidas y es aquella que ha descubierto su potencial para bendecir a otros mientras él también se beneficia.
Uno de los pasos para el éxito es la fijación de metas. Las metas son importantes, ellas le llevan al lugar donde quiere llegar. En un estudio que realizó la Universidad de Harvard a sus estudiantes encontraron que solo el 3% de las personas tenían metas por escrito acompañadas de un plan de acción y al cabo de diez años se contactaron nuevamente a estas personas y el resultado fue que estas personas eran exitosas en lo que hacían.
Muchos no se fijan metas es porque no han aceptado aun la responsabilidad personal de sus vidas, y aun le temen al fracaso y al éxito.
Es interesante que el conocido hombre de negocios Lee Iacocca, fue nombrado vicepresidente de Ford Motor Company a la edad de 36 años, sin embargo como estudiante universitario, había decidido convertirse en  vicepresidente de Ford Motor  a la edad treinta y cinco años. Sólo perdió su objetivo por un año. Entiende que el hecho de que se fije una meta y no lo logre en el tiempo deseado no significa que no lo va a lograr. Puede significar que está acercándose a su meta.
Estableciendo objetivos específicos, metas es un ejercicio poderoso. El profeta Habacuc escribió acerca de la fijación de metas: Y El Señor me respondió “Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido. Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse.  Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá.” Hab.2:2-3
¿Cuáles son sus sueños? ¿Ha escrito sus metas? El escribir sus metas  es una de las tareas más importantes de motivación para ganar en la vida. Dios quiere que usted tenga éxito y por ello debes escribir sus metas.
“Una hora de ejercicios de fijación de metas le ahorrará unas 60 horas en los próximos meses y usted puede aprovecharlas con su familia.”  Pedro Sifontes
Algunas ideas que le ayudaran a fijar metas:
1. Haga una lista de valores. ¿Qué es lo que mas valora?
2. Haga una lista con todos sus sueños. Escriba todo. ¿Qué le gustaría lograr en la vida? ¿Qué experiencias desearía tener?
3. ¿Qué harías si tuvieras seis meses de vida?
4. Escriba sus metas para tres años, un año, tres meses y desarrolle un plan de acción para alcanzarlos.
5. Convénzanse. Muchas personas escriben sus metas pero no están convencidas de lograrlo.
6. Haga una lista de recursos disponibles. ¿Qué libros, seminarios, personas pueden ayudarle para alcanzar sus metas? Hay un precio que disfrutar.
7. Identifique los obstáculos y piense como lo vencerá. Enfrente a sus gigantes, derribe a Goliath.
“El éxito no se mide por los logros que tengamos en la vida sino por lo que hemos tenido que superar para llegar a donde estamos.”
Recuerda siempre que Dios quiere que usted tenga éxito. El nos diseñó para ganar. Usted va a funcionar mejor y será más feliz cuando se mueva en pos de metas. Prosiga al blanco… como dice Pablo.
Hoy es el mejor día para empezar a fijar metas en su vida.
En amor y liderazgo,

martes, 25 de marzo de 2014

Dios es nuestro amparo y fortaleza

Dios es nuestro amparo y fortaleza,
nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Salmo 46:1. 

 ¿Dónde está nuestro refugio?
La Biblia nos habla de siete fiestas solemnes que marcaban el año del pueblo de Israel. La última fiesta, la de los tabernáculos (o de las cabañas), se celebraba al final de las cosechas. Durante siete días los israelitas vivían en cabañas hechas con ramas y hojas. Así recordaban que sus antepasados habían vivido en tiendas durante 40 años después de que salieron de Egipto. Dejaban su casa, su comodidad y sus costumbres durante una semana; así tenían la mente libre para adorar a Dios y refugiarse sólo en él. Podían alabarle con gozo y darle gracias, descansando tras la cosecha.
Cristianos, de ahí podemos sacar una gran lección para nosotros. ¿Dónde está nuestro refugio, nuestra seguridad? ¿En nuestras casas, en las compañías de seguros o en una cuenta bancaria?
Es necesario tener una vivienda, trabajar, hacer proyectos, etc., pero eso no debe ser el fundamento de nuestra vida, pues sería un “refugio de la mentira” (Isaías 28:17). Esta fiesta de las cabañas nos recuerda que toda vida depende de Dios. Si hallamos en Dios nuestro refugio, ninguna tempestad podrá derribarnos. Es un refugio seguro para todos los que depositan su confianza en él, aceptando para sí mismos el sacrificio de Jesús en la cruz. En Dios, en su Hijo muy amado, se hallan la alegría, la paz y el descanso para el presente y para el futuro.
Tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo. Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré seguro bajo la cubierta de tus alas” (Salmo 61:3-4).

viernes, 14 de febrero de 2014

DIOS ES AMOR

Estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados,
ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo,
ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios,
que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Romanos 8:38-39.






       Cuando los techadores acabaron su trabajo en la granja de un creyente, éste les pidió que colocasen en el remate del techo una veleta, en la que estaba grabado el versículo: “Dios es amor” (1ª Juan 4:8). Entonces un obrero le preguntó si eso significaba que el amor de Dios era tan variable y caprichoso como el viento. El agricultor le respondió: «¡No, todo al contrario! Es para recordar que en toda circunstancia, cuando la suave brisa de verano me refresca o cuando el viento de invierno sopla en la tormenta, siempre es el amor de Dios que me lo envía».

       La opinión del techador está muy extendida. Son numerosos los que dicen creer en la bondad de Dios cuando las circunstancias son favorables, pero en cuanto éstas cambian, no quieren oír hablar más de un Dios de amor. A veces incluso lo maldicen abiertamente, como la mujer de Job le incitaba a hacerlo (Job 2:9). Si usted forma parte de esas personas, es porque no conoce a Dios tal como él es. Él dio la mayor prueba de amor al dar “a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

       El apóstol Pablo, autor de los versículos citados en el encabezamiento, hablaba con conocimiento de causa. Había pasado por pruebas especialmente duras (2ª Corintios 11:23-27), pero nunca puso en duda el amor de Dios. Al igual que él, cada hijo de Dios puede decir y experimentar en todo tiempo que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28).


Dios es amor

viernes, 13 de diciembre de 2013

¿Está siendo manipulado?


Muchos de los que habían practicado la magia
trajeron los libros y los quemaron delante de todos.

Hechos 19:19.

Os convertisteis de los ídolos a Dios,
para servir al Dios vivo y verdadero,
y esperar de los cielos a su Hijo,
al cual resucitó de los muertos, a Jesús,
quien nos libra de la ira venidera.

1ª Tesalonicenses 1:9-10.







¿Está siendo manipulado? para  ESCUCHAR  ...haga clic aquí...

        ¡Qué pregunta!, dirá alguien. Lo más importante para mí es mi libertad. ¡Puede estar seguro de que juzgo todo por mí mismo!

       Pero veamos lo que la Biblia dice. El apóstol Pablo escribe a los cristianos de Corinto que, cuando ellos aún no se habían convertido, se extraviaban y eran llevados “a los ídolos mudos” (1ª Corintios 12:2). Esos ídolos sólo eran estatuas de madera o de piedra, sin ningún poder (1ª Corintios 8:4). Entonces, ¿por qué dice que eran llevados por ídolos mudos? ¿Cómo es posible que algo que no tiene poder pueda influenciar a una persona, y en el fondo, manipularla?

       El ídolo en sí es mudo, no tiene vida, pero en realidad el diablo, el “padre de mentira” (Juan 8:44), está detrás de los ídolos y manipula la mente de los que van tras ellos.

       ¿Cómo ser liberado de lo que tememos o de lo que ocupa de forma abusiva el tiempo, la mente y las fuerzas? ¿Qué hacer para no dejarnos llevar por los ídolos antiguos o modernos? Creer sencillamente en Dios y su Palabra, que es la verdad liberadora.

       Todo lo que está marcado por la mentira, la depravación, la violencia, la superstición, en una palabra, por el mal, lleva la marca del diablo, y por lo tanto es peligroso. El Evangelio ofrece la liberación de las trampas del diablo, y también conduce a un profundo respeto frente al Dios supremo, el Dios de amor. El Evangelio presenta al gran Liberador, Jesucristo.